miércoles, 8 de septiembre de 2010

Concepto de violencia psicológica intrafamiliar.

Concepto de violencia psicológica intrafamiliar.


La violencia psíquica para Alberdi y Matas es: “Toda conducta orientada a la desvalorización de la otra persona” (ALBERDI y MATAS (2002), Tomo I, Pág. 15).


Por la definición mencionada podemos decir que la violencia psicológica consiste en la violencia verbal, gritos amenazas, celos, posesividad extrema, intimidación, humillación, acusaciones, romper muebles, golpear mascotas.


La violencia psicológica, consiste en comportamientos con miras a intimidar y atormentar a la víctima, y que asume diferentes formas: amenazas de abandono o abuso, reclusión en el hogar, vigilancia estricta, amenazas de destitución del cuidado de los hijos, destrucción de objetos, aislamiento, agresiones verbales y humillaciones constantes.
De acuerdo con Follingstad: “Alguno de los comportamientos que se manifiestan son la “Ridiculización, amenazas verbales e insultos, humillación; aislamiento social y económico; celos y posesividad; amenazas verbales de maltrato, daño físico o tortura; amenazas repetidas de divorcio, abandono o de tener una aventura con una mujer; destrucción o daño a objetos personales a los que se les tiene cierto apego o cariño”. (FOLLINGSTAD (1999), Tomo I, Pág. 74)


O sea que la violencia sicológica busca degradar o controlar las acciones de las mujeres bajo amenazas, acoso, hostigamiento, manipulación, aislamiento, culpabilización, exigencia de obediencia, celos excesivos y ridiculización, etc.


Echeburua y Corral, en lo concerniente a la violencia sicológica señalan que: “En cuanto al deterioro de la salud física y mental de la víctima, la violencia psíquica puede causar tanto o más daño que los malos tratos físicos recibidos”. (ECHEBURUA y CORRAL (1998), Tomo I, Pág. 85)
De lo expuesto, podemos señalar que las agresiones verbales, las acciones celosas y tácticas de control ocurren con más frecuencia y pueden considerarse más normativas que las agresiones físicas. Es importante considerar el abuso verbal como posible contexto en donde se producen otras formas de violencia, es decir las amenazas y abuso verbal en los varones y la posterior agresión física. Los individuos que manifiestan usar la violencia física tienen mayor probabilidad de agredir verbalmente a la pareja.


Ley sobre la violencia contra la mujer y la familia del Congreso de la República de Venezuela, en su artículo 6, define la violencia psicológica como: “Toda conducta que ocasione daño emocional, disminuya al autoestima, perjudique o perturbe el sano desarrollo de la mujer u otro integrante de la familia y, tales como conductas ejercidas en deshonra, descrédito o menosprecio al valor personal o dignidad, tratos humillantes y vejatorios, vigilancia constante, aislamiento, amenaza de alejamiento de los hijos o la privación de medios económicos indispensables”.
De lo anotado podemos colegir que la violencia sicológica tiene una faceta activa y otra pasiva. El maltrato activo es el trato degradante y continuo que ataca la dignidad de la persona. Los malos tratos emocionales son difíciles de detectar, porque la víctima, frecuentemente, no toma conciencia de que lo es.


La violencia según Cabanellas: “Es el empleo de la fuerza para arrancar el consentimiento, el cual es la aprobación, aceptación o acatamiento voluntario, especificando que en materia penal, la violación atenta contra la honestidad”. (CABANELLAS, Guillermo (2005), Tomo I, Pág.410).
De los conceptos anteriormente mencionados podemos deducir que la violencia contra la mujer es cualquier acción o conducta, que cause a las mujeres, daños físicos, sexuales o psicológicos, o hasta incluso la muerte. La violencia doméstica o intrafamiliar es, pues, la que ocurre en la casa u hogar. Hay diferentes tipos de violencia doméstica: entre los miembros de la pareja, entre los hijos, entre padres e hijos, etc.


Para Ana Martos el acoso psicológico es:”Una forma de violencia que se ejerce sobre una persona, con una estrategia, una metodología y un objetivo, para conseguir el derrumbamiento y la destrucción moral de la víctima. Acosar psicológicamente a una persona es perseguirla con críticas, amenazas, injurias, calumnias y acciones que pongan cerco a la actividad de esa persona, de forma que socaven su seguridad, su autoafirmación y su autoestima e introduzcan en su mente malestar, preocupación, angustia, inseguridad, duda y culpabilidad”. (MARTOS Ana (2008), Tomo I, Pág. 45).

Por lo visto, podemos exponer que, para poder hablar de acoso tiene que haber un continuo y una estrategia de violencia psicológica encaminados a lograr que la víctima caiga en un estado de desesperación, malestar, desorientación y depresión, para que abandone el ejercicio de un derecho. Hay que poner de relieve que una de las estrategias del acosador es hacer que la víctima se crea culpable de la situación y, por supuesto, que así lo crean todos los posibles testigos.

Para Rodríguez Carballeira: “Nos hallamos ante una confusión terminológica en el uso de diferentes expresiones con un significado muy parecido, pero que pueden tener matices diferentes: abuso psicológico, agresión psicológica, violencia psicológica, maltrato psicológico, maltrato emocional, abuso emocional, abuso no físico, abuso mental, agresión verbal, manipulación psicológica, etc.”. (RODRÍGUEZ Carballeira (2007), Tomo I, Pág. 48)

De lo manifestado, podemos decir que la violencia física parece más fácil de delimitar, aún no sabemos a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de violencia psicológica. La violencia psicológica es más sutil y difícil de percibir, detectar, valorar y demostrar que la física. No obstante, la violencia psicológica puede tener peores y más devastadores efectos sobre la salud que la física.
 
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